Cómo se mueve el alfil en el ajedrez

El alfil, con su posición inicial en las casillas c1/f1 para blancas y c8/f8 para negras, despliega un poderío único en las diagonales del tablero. Esta ‘pieza menor’, valorada en 3 puntos, va más allá de su clasificación, siendo fundamental en la estrategia. ¿Qué secretos encierran los movimientos del alfil en estas diagonales? Descubre cómo su singularidad y versatilidad lo convierten en un activo clave en cada partida de ajedrez.

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¿Cómo se mueve el alfil en el ajedrez?

El alfil, una de las piezas fundamentales del ajedrez, se caracteriza por su movimiento exclusivo en diagonal a través del tablero. Al principio del juego, cada jugador cuenta con dos alfiles, uno que se mueve a lo largo de las casillas blancas y otro a lo largo de las casillas negras. Esta peculiaridad implica que cada alfil permanece confinado a su propio conjunto de casillas, sin posibilidad de cruzar al territorio del otro.

Su habilidad para desplazarse en diagonales le otorga un rango de acción que puede abarcar hasta trece casillas desde el centro del tablero. Esta peculiaridad estratégica le permite ser una pieza clave en la creación de líneas defensivas al cubrir al rey, así como en ataques sorpresivos, deslizándose a lo largo de las diagonales para amenazar al oponente.

A diferencia de la torre, cuyo movimiento se limita a las filas y columnas, el alfil es hábil únicamente en las diagonales, permitiéndole moverse hacia adelante o hacia atrás a cualquier distancia en estas líneas. Sin embargo, su principal limitación reside en su incapacidad para acceder a la mitad del tablero, ya que se encuentra restringido a casillas de un solo color.

En términos de captura, el alfil sigue el mismo patrón que su movimiento: puede capturar una pieza en cualquier casilla a la que tenga acceso mediante su movimiento diagonal. 

El movimiento del alfil en el ajedrez está restringido por la presencia de otras piezas en su camino. Si hay piezas del mismo color en las casillas por las que se desplaza el alfil, este no podrá avanzar más allá de la primera pieza que encuentre en su trayectoria. Es decir, no tiene la capacidad de saltar sobre sus propias piezas.

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Ejemplo de captura del alfil en ajedrez

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Sebastián del Águila
Soy un apasionado del ajedrez y un instructor autonómico FADA con experiencia en guiar a jugadores principiantes. Mi amor por el ajedrez no se limita a las partidas y estrategias, sino que representa mi pasatiempo favorito. Además de mi dedicación al mundo del ajedrez, mi carrera profesional se centra en el campo del marketing, especialmente en SEO. Esta combinación de pasión por el ajedrez y experiencia en marketing me permite compartir mis conocimientos ajedrecísticos de manera apasionada y aplicar estrategias creativas en mi trabajo diario.

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